Un gol en propia puerta de Kiko y un penalti de Ramos dieron la victoria a los madridistas ante el Valladolid

El Real Madrid ganó al Valladolid 2-0 en la primera jornada de liga de Solari como técnico gracias a los goles en propia puerta de Kiko y un penalti de Sergio Ramos.

El Bernabéu, impaciente y asqueado de los malos resultados, recibía al Valladolid en la primera prueba liguera de Solari al mando del banquillo blanco. El técnico argentino se estrenaba en liga en un momento en el que la paciencia de la afición blanca se estaba agotando.

EN 30 SEGUNDOS

El Real Madrid salió descafeinado ante un Valladolid que encontró dos largueros en sus tiros a puerta. Los de Solari tardaron en reaccionar hasta la segunda parte, cuando un gol desviado de Vinicius superó al guardameta y una falta sobre Benzema provocó un penalti que Sergio Ramos no falló.

LA CLAVE

Los cambios de Solari. El nuevo técnico volvió a confiar en Vinicius, responsable del primer gol, y lo cambió por asensio. Además, también sacó a Bale al ver que los tiros del Galés no encontraban portería.

LA ESTRELLA

Antoñito. El jugador protagonizó dos de los intentos pucelas, pero se topó con un rápido Courtois.

En una situación muy distinta se encontraba el Valladolid. En una de las ligas más apretadas, con una diferencia de ocho puntos entre el líder y el décimo de la tabla, el Valladolid se presentó desde la sexta posición ante un Madrid noveno.

Los de Solari comenzaron descafeinados. A pesar de que el dominio era blanco, los tiros a puerta eran escasos. Un remate de cabeza de Bale y otro de Casemiro no acertaron portería, pero tampoco crearon demasiado miedo en la zaga del Valladolid.

El Valladolid no tenía miedo y sabía que en las contras estaban sus oportunidades de oro. Un tiro de Antoñito en un cara a cara con Courtois, después de un centro de Ünal, supuso el primer susto para los blancos.

Minutos después, Antoñito volvió a estar solo ante el guardameta, pero se le fue muy alta. Los pucelanos se crecieron tras sus dos intentos ante un Madrid que se venía cada vez a menos.

Tras el pase por vestuarios, el Madrid volvió a salir sin revoluciones. Pasaron algunos minutos hasta que los blancos consiguieron atacar, pero las dos ocasiones más claras vinieron de golpe: un remate de Benzema desde el área chica se topó Calero y un disparo de Casemiro se topó con una muy buena mano de Masip. Buscando renovar el ataque, Solari sacó al brasileño -con el enfado de éste- y por Isco.

Alcaraz protagonizó el mejor ataque de los pucelanos cuando un tiro desde la frontal, que desvió levemente con el empeine Kroos, acabó encontrando el larguero.

A costa de los nervios de Solari, paseándose como un león enjaulado en la grada, el Valladolid seguía poniendo a prueba las posibilidades de Courtois. Los pucelanos encontraron el segundo larguero cuando un disparo de Toni Villa desde fuera del área se fue milimétricamente hacia arriba.

El nuevo técnico blanco siguió con los cambios para encontrar el gol que tanto estaba costando: sacó a Asensio por Vinicius y a Bale por Lucas Vázquez.

Al Valladolid le sobraron diez minutos

En la recta final, al Valladolid le faltó suerte. Otro tiro de Verde volvió a toparse con el guardameta belga, que estaba frustrando todos los intentos. Y para confirmar la mala fortuna, un tiro de Vinicius -que se libró de la zaga- y su tiro dio en Kiko para desviarlo lo suficiente y superar a Masip. Tras ochenta minutos de altos y bajos, el Madrid estrenó la portería.

Aunque la ventaja en el marcador no amedrentó a los de Sergio González, una falta sobre Benzema provocó un penalti que sería el cierre del partido. El capitán del Madrid fue elegido para tirarla y, sin fallar la pena máxima, Sergio Ramos puso el 2-0.

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