El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, el ministro de Finanzas de Irlanda, Paschal Donohoe, y la ministra de Economía, Nadia Calviño. REUTERS

Fuente: El Mundo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ratificó este lunes ante la Ejecutiva del PSOE que agotará la legislatura y que seguirá adelante con su “agenda social”, gobernando y aprobando las mejoras pactadas en las líneas generales que negoció con Podemos. Y lo hará, afirmó, “con o sin Presupuestos” Generales del Estado. El anuncio de Sánchez coincidió con el compromiso que la ministra de Economía, Nadia Calviño, adoptó en Bruselas en el mismo sentido.

En concreto, Calviño trasladó que el Ejecutivo no renuncia a su Plan A, que es aprobar unas nuevas cuentas, pero ante la posible falta de apoyos parlamentarios, restó importancia al Plan B de prorrogar las existentes. Así lo señaló tras verse con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, en un encuentro previo a la reunión del Eurogrupo que tuvo lugar este lunes.

Fuentes de Moncloa apuntaron en la misma dirección: “El Gobierno continuará con su agenda del cambio y aprobará reales decretos leyes para atender urgencias y necesidades sociales”. Es decir, las amenazas del PDeCAT y de ERC, que rechazan siquiera sentarse con el PSOE después de las duras peticiones de penas de la Fiscalía para los presos independentistas, no pondrán fin a la legislatura, como sí entiende Podemos que puede ocurrir.

Sánchez está dispuesto a gobernar con las cuentas prorrogadas de Mariano Rajoy, aprobando después los aspectos más importantes de su proyecto mediante decretos leyes. En rueda de prensa, el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, detalló que “las medidas urgentes e inaplazables” que el Gobierno intentará aprobar aunque no saque adelante los Presupuestos, son la subida del Salario Mínimo Interprofesional, la actualización de las pensiones, las ayudas a los parados mayores de 52 años o las políticas de vivienda para que mantengan su función social.

Eso sí, Ábalos insistió en que el Ejecutivo va a intentar aprobar sus cuentas: “No perdemos la esperanza y no renunciamos a ningún apoyo”, aseguró. En primer lugar, el PSOE no cree que los independentistas vayan a votar a favor de las enmiendas a la totalidad que presenten el PP o Ciudadanos.

Con los independentistas

Una vez salvado ese escollo, comienza una etapa distinta en la que el Gobierno confía en poder negociar las cuentas con los partidos nacionalistas e independentistas. Eso sí, fuentes socialistas reconocen que hoy en día parece muy difícil dada la actitud mantenida especialmente por el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

El también ministro de Fomento exigió a ERC y al PDeCAT que no mezclen los Presupuestos con la situación judicial del procés. “No se puede vincular, son situaciones totalmente distintas”, señaló.

Además, el Gobierno sigue relativizando mucho las advertencias y los ultimátums de los independentistas. Lo de estos días, aseguró ayer Ábalos, es “una reacción muy inmediata sobre las calificaciones de la Fiscalía y la Agobacía del Estado” ante el juicio del procés. “Vamos a ver porque se dicen muchas cosas”, concluyó.

Por su parte, Calviño, le adelantó a Moscovici que la posibilidad de tener que prorrogar los Presupuestos de 2018 es cada vez mayor, tal y como afirman fuentes consultadas por este periódico. Esta situación no coge en absoluto por sorpresa a los equipos de la Comisión, que siguen muy de cerca el día a día de lo que sucede en nuestro país.

Calviño en Bruselas

“El Gobierno está determinado a tratar de llevar adelante el plan presupuestario en el que estamos trabajando porque creemos que son estos los Presupuestos que España necesita. Está claro que es nuestro Plan A, es en el que estamos invirtiendo, y confío en que todos los partidos se den cuenta de que son lo que España necesita y los apoyen”, indicó la responsable de Economía a su llegada a Bruselas. Pero los escaños no dan y Moncloa lo sabe.

“Seguimos trabajando para armar esos consensos y armar ese apoyo. Si no se hiciese, el sistema prevé, no es la primera vez, la prórroga presupuestaria y podemos hacer los ajustes necesarios“, añadió, restando así toda importancia a algo que en efecto se ha hecho anteriormente pero que es algo excepcional y que plantea obstáculos importantes.

La prórroga presupuestaria ha implicado en el pasado lo que en Bruselas se conoce como no policy changes, esto es, que no pueden hacerse grandes cambios ni quizás los ajustes estructurales que el país necesite o al menos a los que se ha comprometido. El caso actual no es el mismo que el del Gobierno de Mariano Rajoy, cuando estuvo en funciones, puesto que el Ejecutivo de Pedro Sánchez está operativo.

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