Su gol en los últimos minutos da el campeonato de grupo a Inglaterra, que buscará el título de la Liga de Naciones en junio

Harry Kane amargó el domingo a España, cuando más cerca tenía la selección esa carambola que le metía en el playoff final de la Liga de Naciones. La estrella inglesa dio el triunfo a los suyos en los últimos minutos del choque ante Croacia, desmontando ese empate que era triunfal para el equipo de Luis Enrique. Inglaterra termina así primera de grupo, España segunda y los croatas terceros y descendidos.

[2-1: Narración y estadística]

El dueño del estadio arrancó como debía ante una Croacia con hierba aún en las botas del duelo ante España. Llegaban con tralla encima. Victoria en Zagreb, fiesta algo exagerada (las fanfarronadas de Lovren) y rumbo a Wembley a jugarse casi una final: la victoria tenía prima en forma de clasificación para el playoff de junio, la derrota suponía el descenso de categoría en la Liga de Naciones y hasta el empate traía consecuencias. Las tablas dejaban a España primera de grupo y si igualaban con goles, los balcánicos al menos no bajaban a la segunda división de esta nueva y enrevesada competición que se ha inventado la UEFA.

Los ingleses apretaron con todo a una Croacia clavada atrás como medida de supervivencia. Sin Rakitic además, quedaba sólo Modric para cuidar un poco la pelota. Lo demás, el nervio de un equipo que ha hecho de la resistencia su mejor virtud. La capacidad de sacrificio, muchas piernas y algunas gotas de calidad. Así aguantaron el chaparrón de la tropa liderada por Harry Kane, un ariete que hace de todo, como bien comprobó España en el Benito Villamarín. Su pivotaje en el centro del campo rompe líneas. Gira el delantero del Tottenham su robusta anatomía y tiembla el rival. Al momento ya ha filtrado el pase como si fuera un fino centrocampista. Así puso a correr a Sterling, lanzado al área croata. La parada de Kalinic mantuvo el resultado soñado por Luis Enrique.

Antes, los de Modric casi se adelantan por una pifia de Pickford, el meta inglés, torpe fuera del área. El peleón Rebic (choca y luego pregunta) la tiró fuera. A los 15 minutos, otra vez Inglaterra con todo, en una triple ocasión que hizo sudar al combinado croata. Esta vez fue Delph, el futbolista del City, quien la puso por encima de la zaga rival para que Sterling repitiera eslalon. No pudo tampoco ahora con Kalinic, rápido saliendo al corte, ni después Kane, en dos disparos seguidos. En el mismo córner, en una de esas jugadas ensayadas que tanto le dieron a Inglaterra en el Mundial, Kane falló en el segundo palo, rematando solo el balón que allí le habían prolongado. Suspiró Croacia, acostumbrada, como se vio en Rusia, a vivir al límite. Atemperados los locales, hasta pidió un penalti Kramaric camino del descanso.

Frenesí final

Repitió Inglaterra descorche potente al comienzo de la segunda parte y los croatas no tuvieron más remedio que volver a apretar los dientes. Rashford, el otro avión que Gareth Southgate coloca en su ataque, apretó por la derecha en un par de buenas llegadas, algo atropellado para resolver. Croacia siguió sin temblar, a la espera de su momento. Llegó pronto, a los 57 minutos, en una escaramuza de Kramaric en el área inglesa. Solito ante toda la defensa, empezó a enlazar amagos, controles, pisadas a la pelota hasta que se buscó el hueco de disparo. Tuvo fortuna al rozar una bota rival, cogiendo el tiro una parábola diabólica para Pickford.

Saltaron los hinchas croatas en Wembley y los locales sintieron el puñetazo en el estómago. Apagada de repente Inglaterra, se veía obligada a remontar el duelo para salvar la categoría y, de paso, ganar el grupo y meterse en el playoff de junio, porque el 1-1 no evitaba su descenso. Chispazos de un torneo tan corto. Desde Las Palmas, la selección española veía con decepción el bajonazo de los británicos. Sólo su reacción, en forma de empate, daría premio a La Roja. Estaba a esas alturas muy cómoda Croacia con el 0-1, pero en una jugada a balón parado, la especialidad de los pross llegó el empate ansiado por España. En un saque de banda kilométrico, Kane batalló para tocarla en el segundo palo hacia el área pequeña, donde Lingard rebañó el balón.

Ese 1-1 era gloria para nuestra selección, pero de poco servía a Inglaterra, reactivada de nuevo. Tal resultado le mandaba a la segunda categoría, por tanto, se volcó con rabia a por la victoria. Fue su súper estrella quien levantó a Wembley cuando sólo quedaban cinco minutos. A balón parado de nuevo, en una falta lateral, Kane metió la puntera dentro del área para colocar el 2-1. El grupo otra vez sacudido, con España lamentando tan mala cabeza en Zagreb. Sus seis puntos sólo le sirven para mantenerse en la zona élite de la Liga de Naciones. Será Inglaterra quien busque el título en la primera semana de junio en Portugal. Croacia, tras su éxito mundialista, acaba descendiendo. Lovren quizá celebró demasiado pronto.

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