El MUNDO/

Desde el comienzo de la era posindustrial la esperanza de vida ha ido en aumento, especialmente en países como España, y con ello ha crecido la población de personas de más de 65 años. Según el censo, la mayor parte de los mayores pasa sus últimos años de vida en su propia casa. En concreto el 96,4% de la población en edad de jubilación decide permanecer en su hogar frente al 3,6% que vive en una residencia.

Este es el caso de Juana Blanco, una mujer de 82 años que vive en Ponferrada desde los años 70 y que padece problemas de cadera desde hace una década. A día de hoy, su piso, un cuarto sin ascensor, le imposibilita salir a la calle excepto cuando viene una ambulancia a buscarla para trasladarla al centro médico más cercano.

Además, el deficitario aislamiento térmico del piso provoca que todos los inviernos Juana tenga que lidiar con una neumonía. “Cuando era joven nunca me planteé que el no disponer de ascensor me traería una soledad tan grande. Ahora, ni con todos los ahorros podría comprarme un piso con mejores condiciones“, explica la anciana a este medio.

Como ella, más de un 20% de los mayores en España (más de 1,5 millones de personas) habita en viviendas que sufren lo que se denomina vulnerabilidad residencial extrema, es decir, residen en hogares que acumulan serios problemas para su calidad de vida.

Son datos recopilados en un estudio realizado por la socióloga Irene Lebrusán y publicado por el Observatorio Social ‘la Caixa’. Según se detalla en este trabajo(Envejecer en casa. ¿Mejor en el pueblo o en la ciudad?), los problemas de vivienda más frecuentes son los de accesibilidad, la falta de calefacción, no disponer de ascensor y el hacinamiento.

Diferencias entre municipios

Según este informe, dependiendo del tamaño y municipio en el que se resida,existen diferentes calidades de envejecimiento determinadas por las condiciones de las viviendas accesibles. Concretamente, la autora afirma que “es mejor envejecer en municipios muy pequeños o en ciudades muy grandes (de más de 500.000 habitantes), antes que en municipios de tamaño medio ( entre 10.000 y 100.000 habitantes)”. Los extremos ofrecen una mayor protección a las personas mayores.

Por un lado, en las grandes ciudades las personas mayores se benefician de recursos públicos para luchar contra la infravivienda, mientras que en municipios rurales existen varias formas solidarias para acceder a viviendas apropiadas, junto al ahorro económico que supone el bajo precio de los terrenos. Aunque tanto en el campo como en la ciudad, para poder experimentar un envejecimiento de calidad, la vivienda ha de cumplir una serie de requisitos de los que carecen muchos hogares españoles.

En concreto, alrededor de 5,3 millones de personas mayores en España tiene problemas para acceder a sus hogares, más de 3,3 millones carecen de aparatos para calentar la vivienda, más de 1,7 millones residen en un edificio de más de tres plantas sin ascensor y más de 900 mil mayores viven en condiciones de hacinamiento.

Asimismo, envejecer en casa conlleva beneficios, como demuestra una investigación elaborada por Sandra Pinzón, investigadora de la Escuela Andaluza de Salud Pública en la Universidad de Sevilla, publicada hace dos años. El trabajo señala que las personas mayores de 65 años, que reciben atención y viven en sus domicilios, tienen una esperanza de vida muy superior a las que están internas en residencias. En concreto, la atención residencial incrementa el riesgo de morir un 55 % frente a la atención en el domicilio.

Sin embargo, el trabajo de Irene Lebrusán permite corroborar la existencia de una elevada proporción de personas mayores que residen en viviendas inadecuadas, que no reúnen los requisitos suficientes para permitir una vejez de calidad. Estas carencias no sólo impiden las actividades básicas de la vida diaria, como el aseo o la seguridad, restringen también la participación de las personas mayores en la sociedad, aislándolos. Por eso es necesaria la cobertura de necesidades básicas como la accesibilidad a la calle para asegurar una vejez autónoma y de calidad.

Fuente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here